Hay espacios que se habitan. Y hay espacios que se transitan.
Diseñar para un aeropuerto significa entender que todo ocurre en movimiento: despedidas, reencuentros, viajes de trabajo, vacaciones soñadas. En ese flujo constante, lograr que un lugar invite a quedarse —aunque sea por unos minutos— es un desafío mayor.
Ese fue el punto de partida del proyecto Casona 1818, ubicado en el Aeropuerto de Santiago.

200 m² donde el diseño se encuentra con la gastronomía
En sus 200 metros cuadrados, Casona 1818 propone una experiencia gastronómica que pone en valor los sabores chilenos en un contexto internacional. Un espacio que debía dialogar con la identidad local, pero al mismo tiempo responder a estándares globales de operación y diseño.
Desde qiiip project, participamos en la habilitación del espacio con una premisa clara: el diseño interior debía acompañar la experiencia culinaria, no competir con ella.
Porque en gastronomía, el entorno también es parte del plato.


Pedrali: diseño que resiste el ritmo
Para este proyecto seleccionamos mesas, sillas y lámparas de la marca italiana Pedrali, reconocida por su diseño contemporáneo y su alto estándar de calidad.
En un entorno como el aeropuerto, el mobiliario no solo debe ser estéticamente coherente; debe soportar uso intensivo, tránsito constante y operación continua. La elección de Pedrali permitió equilibrar tres variables clave:
Diseño con identidad. Resistencia y durabilidad. Comodidad para distintos tiempos de permanencia.
Cada pieza fue pensada para acompañar distintos momentos: una pausa antes de embarcar, una reunión informal entre vuelos o una comida tranquila antes de continuar el viaje.

Hospitalidad en espacios de alto flujo
El verdadero desafío en proyectos de retail gastronómico en aeropuertos es lograr algo poco evidente: generar sensación de permanencia en un lugar donde todo invita a moverse.
Casona 1818 demuestra que incluso en contextos de tránsito, el diseño puede crear atmósferas acogedoras, reforzar la identidad de marca y mejorar la experiencia del usuario.
Porque el buen diseño no depende del tiempo que alguien permanece en un lugar, sino de la calidad de esa experiencia.
Diseño que también viaja
En qiiip entendemos que cada proyecto es una oportunidad para conectar diseño, operación y experiencia en un solo lenguaje.
Casona 1818 en el Aeropuerto de Santiago es uno de nuestros proyectos más recientes, y refleja cómo el mobiliario correcto puede transformar un espacio gastronómico en un punto de encuentro memorable, incluso en medio del viaje.

